Opinión Política

Dolarización a la fuerza

Alejandro Feo La Cruz (@afeolacruz)

 

Desde hace algunos años se debate la posibilidad de dolarizar la economía venezolana. Por nuestro país han pasado muchos economistas defensores de la dolarización e incluso algunos que se hacían llamar padres de la dolarización en Ecuador. El criterio no era muy aceptado por los economistas nacionales hace 10 años y tuve la oportunidad de asistir a foros donde escuchamos algunos argumentos.

Las razones que recuerdo eran esgrimidas por los técnicos contrarios a la idea eran que con la dolarización el Banco central perdía herramientas en el manejo del mercado de cambio para proteger la producción nacional y para el control de la liquidez y la inflación, alegatos que para aquel momento lucían válidos si tuviéramos un verdadero Banco Central de Venezuela que rigiera la política monetaria con seriedad.

Esos argumentos fueron quedando sin sentido en la medida que se siguió desarrollando una economía de puertos en donde nuestra producción nacional es casi inexistente y ya no hay nada que proteger y el Banco central se dedica a dejar correr el valor del dólar en subida para financiarse mejor mientras los venezolanos nos hacemos más pobres.

Convertir de bolívares soberanos a divisas

Pero no solo es la acelerada y constante pérdida de valor de nuestra moneda oficial que se derrite entre las manos. Es la desconfianza que genera para cualquier vendedor de algún bien tener que recibir Bolívares ante la urgencia de convertir ese dinero en forma inmediata en moneda dura o algún otro bien que permita preservar el valor del dinero.

Es la imposibilidad de poder disponer de moneda oficial venezolana en forma física para pagar cosas sencillas como el transporte público o un café en una panadería.

Es la dificultad que enfrenta cualquier emprendedor para calcular costos, precios de venta y valores de reposición en moneda de curso legal.

Es la tragedia que viven millones de venezolanos que forman parte de una nómina calculada en bolívares o unas pensiones amarradas a el salario mínimo nacional mientras el resto del país cabalga a el ritmo del dólar americano.

Zelle u otras plataformas

De acuerdo con la proyección de Datanálisis al cierre de julio de este año, 61,3% de las transacciones comerciales en Venezuela se hacían en dólares, 36,1% en bolívares y 2,6% en otras divisas. El 59,4% de los pagos en dólares eran en efectivo, 25,3% mediante Zelle u otras plataformas y 14,8% mediante tarjetas extranjeras,
Otro aspecto a considerar de ese mismo estudio es que sólo el 46% de los venezolanos tiene acceso a divisas a través de remesas, ahorros en el exterior o pagos que reciben por sus trabajos. Pero divididos en la siguiente forma 5,8% dispone, en promedio, de 1.073 dólares mensuales para sus gastos en el país; 36% de 282 dólares y 4,4% de 137 dólares. Es decir que la gran mayoría no llega a 300 dólares mensuales.

El Bolívar perdió utilidad como unidad de cambio

El punto es que el Bolívar perdió utilidad como unidad de cambio y valor. “Casualmente hoy recibí un pago en bolívares por transferencia por mis servicios como abogado y mañana tengo que amanecer temprano antes de que cambien los precios en el auto mercado haciendo una buena compra porque si espero un poco ese mismo dinero no alcanzará para nada”.

Si en algún momento la dolarización fue un debate, ya ese debate no tiene sentido, la dolarización ocurrió y ocurrió por la fuerza de los hechos y de la necesidad. Solo esperamos que las autoridades tengan un poco de compasión y permitan que pueda haber herramientas bancarias, financieras y un marco legal que haga fluir a nuestra economía y no seguir generado pobreza.

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