Opinión Política

Alea Jacta est. por Alfredo Medina Bravo

Alea jacta est”. Cayo Julio César (100 a.C. – 44 a.C.) por Alfredo Medina Bravo. Directivo de CLEVGuárico.

Atravesar el Rubicón, frontera natural con Roma, significaba la guerra civil contra Pompeyo. Con esta frase Julio César da a entender que la guerra es inevitable y que ya sólo se puede ir hacia delante, no hay marcha atrás.

¿Estamos los venezolanos frente a nuestro Rubicón?, ¿Acaso encontramos al punto de inflexión? En este otro momento crucial, la historia nacional está a la puerta de escribir una nueva página, los venezolanos siempre actuamos de manera “epiléptica” frente a los acontecimientos, vale la pena preguntarse si realmente la suerte está echada. Hemos permanecidos inertes e inermes ante el avance feroz de quienes aún piensan lo que falta por hacer y que falta terminar la fase del exterminio planificado con precisión de cirujano. La vida del venezolano se volvió un maremágnum de situaciones que nos ha puesto al borde de la locura. La salud, la educación, la justicia, los alimentos, el transporte en fin el colapso de la cotidianidad, pero ¿qué hicimos, hacemos o haremos para solventar la hecatombe? Hasta el momento nada, solo enfrentarnos con quienes también pelean contra la barbarie, al enemigo común “ni con el pétalo de una rosa”, entre nosotros hemos sido implacables al momento de alzar la voz. Ahora bien, ¿qué pasará el día después del 6D? será que responderemos como Luis Enrique (cantante de salsa), “yo no sé mañana, sí estaremos juntos, sí se acaba el mundo”. En anteriores artículos he sido crítico más con el sector docente que con cualquier otro sector del país, ahora lo soy con todos los sectores que adversan el modelo económico imperante, si es que cabe el término. Algunos participan en el proceso del 6D, otros se abstienen de participar en él, posiblemente desde la perspectiva de cada quien la razón les asiste en sus posiciones encontradas, olvidando que hay un común denominador. Los dados son tirados, no hay vuelta, se llegó al punto de no retorno, lo triste es que no hubo el más mínimo asomo de acercamiento y privó más el personalismo que la visión colectiva, había que demostrar que tengo más fuerza, que tengo más democracia, que soy yo y no tu; por Dios ¿hasta cuando seguiremos en ese estirar y encoger? La república tal como la conocemos se nos muere, se nos va para que surja el “estado comunal” que solo está en las mentes de los adláteres del régimen al igual que el “socialismo del siglo XXI”, tristeza genera ver a venezolanos de a pie, al venezolano común y corriente defender una doctrina que solo desea subyugarlo aún más, ponerlo literalmente rodilla en tierra para humillarle más, al país lo han convertido en el Auschwitz de Latinoamérica. Ciertamente este ha sido un régimen donde la solidaridad y la fraternidad brillan por su ausencia, pero la igualdad está presente, todos somos iguales hacia abajo, todos al ras del lodo. Es inevitable la conformación de una asamblea nacional (en minúscula) donde lo legislativo solo es un decir y al igual que el resto de los poderes públicos estará a disposición del ejecutivo pues al igual que Luis XIV, promulga “L’Etat c’est moi”, todo está en mi poder.

” ¡Colombianos! Mis últimos votos son por la felicidad de la patria. Si mi muerte contribuye para que cesen los partidos y se consolide la unión, yo bajaré tranquilo al sepulcro.” La última proclama de Bolívar parece no decirnos nada, solo ha servido para adornar el pasillo u oficina de alguna escuela, pero no para indicarnos que solo juntos, unidos, “apersogados” como decimos en el llano podemos lograr el rumbo que deseamos y queremos. De seguro el día después habrá el consabido bombardeo, los señalamientos, los indicios de culpabilidad y pare ud de contar entre quienes se autodenominan opositores, claro entre ellos, unos se oponen a los otros, pero no a quien detenta el poder.

Finalmente les recuerdo que Pitágoras afirmaba: “Que el principio de todas las cosas es la unidad”.

DEJA UNA RESPUESTA

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *