EL ATEISMO ELECTORAL

En la IV República cada cinco años los venezolanos participábamos en
elecciones para elegir Presidente de la República. En las elecciones de 1958 se
impuso Rómulo Betancourt con el Partido Acción Democrática, en las
siguientes elecciones -1963- Raúl Leoni del mismo Partido conquistó la
Presidencia, para que en 1968, Rafael Caldera del Partido Social Cristiano
COPEI cambiara los deseos de los adecos de mantenerse en el Poder. Luego,
de cinco en cinco años adecos y copeyanos se alternaban en el poder como
resultado de procesos electorales democráticos, aunque no tan limpios como
uno deseaba. Lo cierto es que la Democracia Representativa se imponía a
través del sufragio electoral. Muchas eran las críticas que cualquiera de
nosotros podía hacerle a esos gobiernos de la IV República, que lo hicimos y
con justificadas razones que no es el caso tratar acá, pero, jamás podíamos
temer de un Presidente que, mediante triquiñuelas, pudiera alzarse con el
Poder arrebatándole el triunfo a su adversario. Eso continuó siendo así,
incluso hasta el referéndum revocatorio contra el Presidente Chávez cuando
por apenas 100.000 votos de diferencia en su contra reconoció su derrota, a
pesar de que voces agoreras le decían al oído que no reconociera su derrota y
la Presidenta del CNE y su Junta Directiva mantuvieron al pueblo venezolano
a la expectativa ante la demora al mostrar sus resultados, es decir, Chávez lo
pensó demasiado, cosa que debió rechazar de inmediato. Es así como las
elecciones en nuestro País no eran tabú, eran una suerte de Dios que TODOS
RECONOCÍAN, lo que era natural en un país democrático, ya que es
mediante elecciones como se dirimen las competencias entre diferentes. En
2015 ante la arrolladora victoria de la oposición en las elecciones
parlamentarias comienza a cambiar la historia convertida ahora en tragedia,
muy a pesar de Esquilo, Eurípides y Sófocles quienes contrariando a
Aristófanes, afirmaban que no existen tragedias con salidas, pero, es que desde
ese entonces, 2015, la Democracia advenida a Participativa, no encuentra

salidas a la involución a la cual hemos sido sometidos como sociedad toda,
donde el Estado se confunde con la Nación, los Poderes se amalgaman entre sí
en una sola unidad monolítica y el Dios Electoral ahora mutó al Ateísmo, ya
que no cree en sí mismo a pesar de que él (Dios/ciudadanos), sólo dependen
de sí mismo, pues, si hay algo que aún existe en Venezuela es la Libertad de
Pensamiento, seamos entonces libres pensadores y actuemos en consecuencia.
Aprovechemos las rendijas o rendijitas que aún no hemos perdido y
aprovechemos unidos en un solo canto, esos espacios que nos son dados. Hay
quienes opinan que el proceso electoral que se avecina, sólo servirá para
apalancar a Maduro en Miraflores, argumento por demás inmaduro ya que son
los mismos argumentos que esgrimieron en 2018 para no votar sin percatarse
de la verdad, de las intríngulis de la decisión de algunos factores políticos de
no participar y fue sencillamente porque ellos NO se pusieron de acuerdo con
el candidato que los representara en esas elecciones presidenciales y es
justamente allí donde salta Falcón a postularse y el resto de los partidos
opositores a denigrar del Dios Electoral transformándose en Ateos
irreverentes. El 28 de Noviembre no está en juego la Presidencia de la
República, es cierto, pero también es cierto que se nos presenta una gran
oportunidad para establecer un gran diálogo con nuestra gente para invitarles a
retornar al único camino viable para reconquistar la Democracia. Hacer de
estas elecciones un ejercicio de aproximación a la reconquista de sus
esperanzas, de necesidad de la participación ciudadana en los procesos de
construcción de su propio futuro, señalarles el retorno del camino de la vida en
familia, de reconstruirnos como sociedad libre y democrática. Volvamos a la
ruta que construyó a la Venezuela independiente, grande, unida en un solo
pueblo, vernos de nuevo como hermanos de la vida. Sigamos el consejo de
Deleuze cuando firma, “Uno no crea porque es lindo, o porque quiere ser
famoso, sino porque está forzado a crear”, así que heme aquí pariendo ideas
para dar sentido a la vida y eso lo lograremos sólo si construimos, en el
imaginario colectivo, la idea cierta de que es posible triunfar ante las
adversidades. Si marchamos unidos en conciencia podremos lograrlo, claro
que SI PODEMOS. Vota por tu mejor opción, pero, vota. Devuelve la
potestad al DIOS ELECTORAL.
Soc. Ezequiel Aranguren.