HISTRIONISMO POLÍTICO

La palabra histrionismo proviene de histrión, que fue el nombre que los Romanos dieron al actor que representaba disfrazado en la comedia o en
la tragedia. Luego se le dio a cualquier mimo, cómico o danzarín teatral. Personajes ilustres que lograron tal consideración de histrión fue Esopo y
Rocío.
El histrión goza de una característica que consiste en hablar y gesticular de una forma exagerada y fingida. En ocasiones, éste término se emplea
como sinónimo de hipocresía y falsedad.
Unos de los histriones más famoso es el caso de los actores Jack Nicholson y Jim Carrey, son dos estrellas de Hollywood más destacados por sus
personajes, también en el mundo musical se encuentra la excéntrica Lady Gaga.
El histrionismo también aparece fuera del cine, el teatro y de la TV.
En la vida pública, se llama histrión al político simulador y mimético, en trance permanente de usar máscaras novedosas, e histrionismo a la
actitud teatral de los políticos y a su tendencia a montar farsas políticas. Con el objetivo único de resaltar la popularidad, el liderazgo, las buenas
ideas, la capacidad de resolver problemas rindiéndole culto a la personalidad del político.
El histrionismo político exagerado, es uno de los tantos factores determinantes que ha incidido en la psicología social venezolana, influye
directamente en la democracia y sobre todo en el sufragio, cómo herramienta y mecanismo de derecho constitucional.
En tiempo de pandemia debido al Covid-19, la era digital ha tenido un aumento significativo, y el histrionismo político-digital hace de las suyas,
con las video conferencias donde sustituyen las palabras por imágenes, abre un enorme campo para la simulación y el engaño en su máxima
expresión. En complicidad éste mecanismo digital conjuntamente con la cuota participativa de la televisión han sabido suplantar y sustituir la
inteligencia de los actores políticos por la telegenia, la realidad por la apariencia histriónica de imágenes en la acción publica y social, con lo que
logran eximir falsos valores humanos, éxito político.
En Venezuela conseguimos muchos histriones políticos llenos de fama o de aburrimiento, como por ejemplo:

El payaso de Guaido, en su magistral personaje el cual se cree presidente de Venezuela, inclusive convenciendo con su actuación a la comunidad
internacional que lo consideran como tal, por otro lado en el estado Carabobo contamos con el más famoso caso de histrionismo político como
lo es el Gobernador Lacava que se cree Drácula y por último pero no menos importante nos topamos con los exiliados político llegados a nuestro
país vestidos con el disfraz de héroes.