Melvis Humbria
Dirigente del MAS.
“Oposición venezolana perdió una gran oportunidad”.
Los resultados electorales del pasado 21 de noviembre colocan en evidencia que la oposición es mayoría, sin embargo los intereses grupales y las rencillas personales entre los altos dirigentes de la oposición democrática nos condujo solo a obtener la victoria en tres gobernaciones, la afirmación es de Melvis Humbria, secretario general regional del Movimiento Al Socialismo (MAS), quien agrego que por culpa de la “estupidez opositora” se produce la perdida en 14 regiones del país, afectándose en primer lugar a: Mérida, Táchira y Anzoátegui que se ganaron en las elecciones del 2017 y hoy regresan a manos del oficialismo, así mismo lo ocurrido en Lara, Miranda, Monagas, Yaracuy, Apure por solo nombra algunas es consecuencia directa de participar en el proceso totalmente divididos.
Humbria refirió que los números indican claramente que la sumatoria de los votos logrados por todas las fuerzas democráticas que participamos en el proceso electoral están por encima de los obtenidos por el oficialismo y sus aliados, esta ventaja no fue aprovechada y de allí los pésimos resultados.
El dirigente del partido naranja .acoto que después de analizar los sufragios alcanzados por la oposición se puede observar que los mismos se concentraron en tres bloques; uno integrado por la tarjeta de la manito (MUD), la cual fue utilizada por los llamados partidos del G4, el otro conformado por los partidos de la  Alianza Democrática y una tercera fracción en la cual se ubican varias organizaciones políticas entre las cuales destacan; el MAS, Fuerza Vecinal, Puente, Centrados, Min Unidad y Alianza del Lápiz quienes de acuerdo a los números representamos el 16,6 por ciento de la totalidad de los votantes. Lo anterior demuestra que se acabó el mito de los llamados grandes partidos en la oposición, al parecer estamos al mismo nivel, de allí que en nombre del MAS hacemos un llamado a una profunda reflexión la cual nos debe conducir en el futuro inmediato a una real unidad de las fuerzas democráticas. Atrás deben quedar los descalificativos, al igual que la arrogancia, la prepotencia y la soberbia de quienes creen siempre tener la razón. Los resultados indican que aquí todos somos necesarios concluyó.